GEAR

A todos los músicos nos encanta el gear: pedales, micrófonos, amplificadores y todo ese equipamiento que tantas horas nos hace investigar, comparar y probar.

En lo personal, disfruto mucho aprender sobre equipos y elegir herramientas que me permitan tocar con mayor comodidad y obtener el sonido que busco en los distintos contextos musicales que enfrento día a día.

Pero con el tiempo también he aprendido que el gear no es lo más importante. Ningún pedal, micrófono o amplificador reemplaza una buena técnica ni un buen sonido de base. Todo ese equipamiento solo colorea, moldea y amplifica lo que ya existe.

El verdadero sonido nace en la armónica y en el músico: en la respiración, las manos, la lengua, la cavidad bucal, la cabeza y, sobre todo, en las horas de estudio. Ahí es donde realmente vale la pena invertir el mayor esfuerzo.

Les comparto una foto de mi pedalboard. No es «el pedalboard definitivo» —porque ese probablemente no existe—. Con el tiempo siempre aparecen nuevas ideas, necesidades y equipos que invitan a experimentar. Pero esta configuración me ha acompañado durante los últimos años; un sistema liviano, versátil, confiable y de gran calidad.

Cadena del pedalboard (de derecha a izquierda en la foto)

Mic –> Eq gráfico –> Lone Wolf Harp tone+ –> Rod Midnight –> Tc electronic Flashback mini Delay –> Tc electronic HAF mini reverb –> al amplificador. (JULIO, 2026).

Trabajo solo con armónicas marca Seydel, la fábrica Alemana de armónica más antigua del mundo. Las lenguetas de acero son las mejores, están hechas para durar.

Mi colección de micrófonos, algunos vintage y otros no tanto; distintas marcas, modelos y capsulas, para todos los gustos y situaciones.